martes, 10 de octubre de 2017

Cholita desde la modernidad

Producida con filtros artisticos. Photoshop en pleno con una señora de pollera.


Foto: Janich



domingo, 8 de octubre de 2017

Lencería moderna para la mujer aymara

Corsés con encajes y centros con transparencias de colores vivos son algunos de los detalles que contiene la primera colección de lencería para ‘cholitas’, creada por la diseñadora Rosmery Botello, en coordinación con el diseñador Ila Galán, su sobrino.

La finalidad de la creación es evocar la sensualidad e la mujer de pollera con los detalles que caracteizan su vestimenta. Macramé, telas perladas y bordados a mano están presentes en cada una de las prendas íntimas bajo el sello La Orquídea.

Los modelos son realmente muy atractivos. Un reportaje sobre estas creaciones se publicó recientemente en la Revista Mía.

Finalmente se pensó en las bellas mujeres de pollera que también tienen mucho para mostrar.

Actualmente, muchos de los diseñadores están volcando la mirada hacia aquellas mujeres que vistes con mucho orgullo la pollera que símbolo de lucha y fortaleza de la mujer valluna y andina.

Por ejemplo, en 2016 la elegancia y colorido de la ‘cholita paceña’ llegó a las pasarelas de la Semana de la Moda de Nueva York de la mano de Eliana Paco, distinguida diseñadora especializada en la moda para cholitas.

Gente


jueves, 28 de septiembre de 2017

Arranca concurso de fotografía de la “Cholita Alteña”

El Alto, 28 Sep.- La Dirección Municipal de Culturas, en coordinación con FOTOfest Bolivia, lanzará mañana la convocatoria para participar del primer Concurso de Fotografía centrado a la cotidianidad de la “Cholita Alteña”.

Asimismo, la actividad tiene la intención de motivar y premiar el trabajo de los fotógrafos profesionales y aficionados en la ciudad de El Alto.

“Este concurso es muy importante ya que es el primero en la ciudad de El Alto, además será motivo para ver reflejados los lugares de nuestra urbe con la imagen de la Cholita, que es un icono paceño. El objetivo es resaltar las obras que realizan a través del lente, cabe resaltar que se tiene el apoyo de FOTOfest, quienes saben los parámetros de este tipo de concursos que estarán evaluados por expertos en la materia”, expresó Saúl Callejas, director de Culturas.

Mañana se hará el lanzamiento oficial para el concurso y la convocatoria para todos los que quieran participar.

Se premiará la mejor propuesta con una sala de exposición individual, un catálogo con las fotografías de su autoría, además de la impresión de fotografías en papel fotográfico de 60×40 cm.

El concurso cuenta con dos categorías: Producción y Registro. Los resultados de los seleccionados se publicarán en la página de Facebook: CiudadCulturas “FOTOfest Bolivia”.

La fecha límite de recepción es el 20 de octubre a través del correo electrónico concursodefotografiaelalto@gmail.com.

BASES DEL CONCURSO

La temática central será “MODA DE CHOLITAS” en territorio Boliviano.
Las obras deberán ser de propiedad de la autora/ autor.
Deben ser fotografías inéditas, es decir no deben ser publicadas o presentadas en concursos anteriores.
No estar pendientes de fallo en otros concursos.
El autor se hace cargo de todas las responsabilidades derivadas de posibles reclamos por derechos de terceros sobre las imágenes.
Las fotografías deberán haber sido tomadas del año 2011 en adelante.
La Obra tiene que haber sido elaborada en Bolivia.
Las dimensiones de las obras son libres, sin embargo, se debe tomar en cuenta las dimensiones a ser expuestas de 40cm, en su lado menor.

AMI


martes, 5 de septiembre de 2017

La moda de la cholita elegante cambia cada día

Polleras, blusas y mantas son las prendas típicas de vestir de la chola paceña. Reflejan la identidad de la cultura boliviana, especialmente la del occidente del país y son indumentarias confeccionadas por habilidosos y creativos artesanos, quienes buscan permanentemente innovar en telas, diseños y colores. Ellos tienen la misión de vestir a sus clientas con las últimas tendencias de la moda.

En la avenida Alfonso Ugarte, ubicada en la zona 16 de Julio de la ciudad de El Alto, se encuentran las principales galerías que ofrecen una amplia variedad de prendas de vestir para la chola paceña. Allí se encuentran las novedades en cuanto a telas de diferentes colores y diseños para confección de polleras, blusas y mantas, las cuales son expuestas por los artesanos que se preocupan por cada detalle durante la elaboración de esta indumentaria típica paceña.

Hilarión Tola Flores trabaja hace 17 años en la confección de polleras, blusas y mantas. Al ingresar en la Pollerería Milenka lo primero que se observa es la última variedad de prendas confeccionadas a mano o con la ayuda de su máquina de coser. Cada vez que una tela nueva pasa por sus manos se convierte en un diseño novedoso.

"A la mujer de pollera le gusta cambiar constantemente de diseños. Durante el año llegan 12 o más novedades en telas para elaborar las polleras, eso nos obliga a sacar cada mes nuevos diseños. Por ejemplo, antes las polleras se las elaboraba con flores grandes y ahora la moda cambió a flores más pequeñas con el fondo blanco. También sucede esto con las, mantas y blusas”, explicó Tola.

Los artesanos de las galerías ubicadas en la avenida Alfonso Ugarte aseguran que el requemado es la tela con mayor aceptación de parte de la chola paceña, pero debe ir acompañada de diseños creativos e innovadores.

Las últimas tendencias en polleras son de color rojo, amarillo, morado, rosado, celeste y verde, dejando a un lado las de color café, guindo y naranja. Los diseños se los puede encontrar con flores estampadas, animal print, círculos de diferentes colores o bordados por las habilidosas manos de los artesanos.

Otra alternativa son las polleras con diferentes tonalidades de color, en cuyas partes superior e inferior se ubican las tonalidades fuertes dejando el centro con una coloración suave y sin diseños.

La última tendencia en mantas son las bordadas a mano utilizando telas nacionales y piedras importadas que forman elementos característicos de la cultura paceña o boliviana. Se ofrecen así diseños particulares con toques de elegancia. También se las puede encontrar transparentes y con flores bordadas a mano.

"A mí me gusta utilizar las mantas que tienen tejidos a mano. Constantemente estamos en busca de nuevos diseños de polleras y mantas porque la moda cambia rápido”, manifestó Felipa, de 52 años, compradora que acude a las galerías en busca de novedades.

En relación con las blusas, las más solicitadas son las transparentes con diseños de piedras, elementos de la cultura nacional bordados a mano, dependiendo de la creatividad del artesano y son confeccionadas en algodón o poliéster. El color de la blusa lo define la manta.

Para confeccionar una pollera, blusa o manta se necesita tiempo, dedicación y sobre todo creatividad. Además de varios metros de tela importada de Corea o China dependiendo del tamaño y diseño. También se utiliza la tela nacional.

La artesana de la Pollerería Silvia, Arminda Vargas Chambi, aseguró que "las compradoras son exigentes con las novedades. Muchas veces, cuando un artesano se adelanta con la novedad, los otros artesanos se quedan con la tela sin poderla vender después. Por eso hacemos diseños para que les guste a nuestras clientas”.

Las últimas tendencias son ofrecidas en las galerías como "diseños exclusivos” para la chola paceña y cada galería tiene diferentes creaciones con el propósito de que las compradoras no encuentren el mismo elemento en dos tiendas diferentes.

Para el artesano Juan Bautista, la identidad que tiene la vestimenta de la chola paceña cada año cobra más fuerza en especial durante las entradas folklóricas, sobre todo en el Gran Poder. También la gente que vive en la zona Sur acude a las galerías en busca de diseños novedosos, principalmente en época de Carnaval, Entrada universitaria y otras festividades características de la ciudad de La Paz.

Punto de vista

Mircko Vera Zegarra Sociólogo

Las tendencias de la moda para la chola paceña

Mucho se ha hablado del origen peninsular de la vestimenta de la chola, pero parece que para la mayoría eso es lo único que se necesita saber. Como cualquier vestimenta, la de la chola tiene referentes sociales y culturales, pero tiene muchos matices que la distinguen de la urbana y de influencia occidental. Aunque nuestra sociedad no está tan influenciada por la moda internacional, cada vez se acepta más como principal patrón de moda al cambio estacional (primavera/verano y otoño/invierno), pero para la moda de la chola paceña, sin estar aislado de las tendencias mundiales, tiene su propia dinámica.

Culturalmente hay elementos en la vestimenta de la chola que son más o menos invariables, como el estado civil de la mujer, que determina si lleva manta o mantilla, o hasta la cantidad de tela para las polleras, pero las tendencias en la moda son el resultado de acuciosas diseñadoras/es siempre despabilados al mercado y a la moda local y mundial.

Por tanto, las pautas culturales de la vestimenta, sin perder su esencia, absorben tendencias del mercado y la moda mundial. Ya es común ver a una cholita con esas tendencias.

Página Siete

jueves, 10 de agosto de 2017

Cholitas escaladoras se convierten en guías de montaña

Si los picos nevados hablaran, seguro contarían mil historias de las proezas de las mujeres bolivianas de las montañas. Domitila Alaña Llusco, una madre nativa del cantón de Zongo, a 76 kilómetros de La Paz, y que ahora vive en las faldas del Huayna Potosí, es una de las cholitas escaladoras que cada día se levanta muy temprano para ayudar a alistarse a sus hijas menores para que vayan a la escuela.

Es madre de Jhenny de 16 años y Karen de siete. Los mayores, ya adultos, son Alicia de 26 y los mellizos Lilian y Soldier de 23 y tiene tres nietos.

Desde muy joven le hizo frente a la vida con mucho sacrificio, muy propio de la mujer de pollera que trabaja con esfuerzo cada día. Hoy, Domitila y su pareja Adrián Vargas, guía de montaña, llevan a los turistas a explorar el Huayna Potosí. Junto a él ha construido una vida desde hace 12 años y trabajan en equipo.

Domitila prepara el almuerzo y la cena en el refugio Vista Panorámica Huayna Potosí para los extranjeros que visitan el país. En ese lugar, a una hora de El Alto, conocido entre los montañistas como "campo base”, la majestuosidad de los nevados en las altas tierras andinas sorprende a propios y extraños.

Esta guía de las montaña no concluyó la escuela, sin embargo aprendió y le sobra experiencia en trabajo de campo en las montañas de más 6.000 metros de altitud.

Ahora, más dedicada a hacer la comida del día a día tanto para su familia como para los turistas, ama escalar los picos nevados a temperaturas crudamente frías bajo cero, que para ella son parte de su naturaleza y de su hábitat.

"Cocino sopita de verduras, de quinua, chairo, lagua de choclo y de segundo aprendí a preparar espagueti para la gente de afuera” relata Domi, como la llaman sus más cercanos.

De mayo a agosto es temporada alta, cuenta Domitila, y es cuando "el hielo es duro y es fácil de caminar”. Reciben entre cinco y seis turistas por día y de 10 a 15 en los días muy buenos. "He sido guía de montaña más de 20 años”, dice, por lo que conoce la zona como la palma de su mano.

Sus padres son agricultores y viven al otro extremo, en su chacra criando a sus vacas, ovejas y llamas en el pueblo Chucura, provincia Pedro Domingo Murillo. Allí el desarrollo no ha llegado: no hay agua potable ni luz y para llegar se tiene que seguir el Camino del Inca, caminando por hasta cinco horas.

Aprovechando el Día de la Madre, su esposo Adrián saluda a las mamás bolivianas: "Muchas felicidades por el Día de Madre a todas las mujeres de Bolivia. Que la Domi siga cariñosa con sus hijos, porque yo la quiero a ella”.

SUS SUEÑOS Y MENSAJE

Esta boliviana, con muchos sueños y esperanzas, fue a Cochabamba junto a las cholitas escaladoras para participar en una jornada motivacional para la mujer en abril pasado.

Allí contó su historia, por momentos con lágrimas en los ojos: "Fui madre soltera y la vida fue muy difícil para mí. Comencé a escalar para ganarme la vida, llevando a los turistas a las montañas.

Cada vez que alquilaba los equipos tenía que pagar entre 300 y 500 bolivianos porque no tengo mi propio equipo. Los extranjeros siempre me prometían regalarme uno, pero nunca pasó”.

El nevado del Huayna Potosí es su hogar y guarida. Y es que a esta madre de las montañas le gusta lo que hace y es firme cuando sostiene que el machismo en el país debe superarse. El rol de las mujeres y de las madres es fundamental en la sociedad actual, y más aún en el país donde la fuerza de trabajo viene justamente de ellas, pues por naturaleza son luchadoras, comprometidas y querendonas de su tierra y tradiciones.

"En una de mis escaladas casi pierdo una de mis botas en el precipicio porque me quedaba muy grande. Mi pie es pequeño y por eso no puedo encontrar zapatos especiales para subir a la montaña”, cuenta Domi.

MADRES Y MOTIVADORAS

Las cholitas escaladoras han conquistado macizos como el Illimani, Huayna Potosí, Acotango, Parinacota y Pomarapi; el total de metros escalados suma 30.571. Pero además de montañistas, cumplen una rol como madres de familia y agentes de cambio motivando a las personas.

El pasado 8 de abril fueron parte del panel de expositores en la charla coloquial Cómo llegar a lo alto, como parte de la jornada motivacional para la mujer, que organizó ACHcom, Coaching de Impacto para cambiar actitudes y motivar a las personas.

Lidia Huayllas, coordinadora de las cholitas escaladoras, afirmó que fue emocionante compartir experiencias con otras mujeres que quieren llegar a la cima de sus metas y sueños. Ella tiene dos hijas, Suibel y Karla González, de 33 y 26 años respectivamente, y cuatro nietos.

"La motivación significa darles fuerza moralmente a aquellas compañeras que están atravesando momentos muy difíciles, ya sea en el hogar, en el trabajo, en problemas legales. Tal vez el esfuerzo que nosotras hemos realizado es muy sacrificado y peligroso, pero no inalcanzable porque querer es poder y nosotras queremos contagiar esas energías positivas para salir adelante”, dice Lidia.

Es esposa de Eulalio Gonzales, guía de montaña, y ambos, junto a 16 cholitas, han escalado y soportado temperaturas de 20 grados bajo cero en invierno. Sus proezas captaron la atención de la prensa mundial. Se realizaron documentales en YouTube y en canales de televisión de China, Estados Unidos y varios países de Europa.

En Argentina, el diario El Clarín les dedicó un video. "Estas mujeres han decidido alejarse del rol que les corresponde como madres en la Bolivia rural y decidieron calzarse las botas y equipo de montaña para escalar el Huayna Potosí, una de las montañas más altas de la cordillera de los Andes”, dice el relato.

"Hace dos años, Lidia Huayllas y otras 10 mujeres indígenas aymaras, de entre 42 y 50 años, han empezado a trabajar como porteadoras y cocineras para montañeros, colocándose sus crampones -esos picos fijados a una bota de escalada- bajo sus anchas faldas tradicionales.

Ahora ellas también son escaladoras”, escribió el Huffington Post.

Cecilia Llusco también es parte del grupo de cholitas escaladoras y cuenta que su próximo objetivo es poder escalar el Aconcagua, ubicado en la provincia de Mendoza, en Argentina, la cumbre más alta de América con 6.962 metros sobre el nivel del mar. Pero para cumplir esa meta necesitan apoyo económico de las autoridades.

En los planes de este grupo está la construcción de palestras artificiales que simulen una montaña para que las personas experimenten la sensación de estar en las alturas.

En las jornadas para la mujer, estas cholitas aprendieron temáticas de desarrollo personal y motivación a través de técnicas de bienestar para renovarse y reinventarse.

"Vamos a aplicar lo que aprendimos en la clase de yoga y al mirarnos al espejo cada día elevaremos nuestra autoestima y vamos a transmitir a nuestras hijas también”, dice Cecilia. Y Domi indicó que se fue de Cochabamba muy feliz a continuar con sus labores en la montaña, después de participar en las dinámicas individuales y grupales, bailar, compartir experiencias y su experiencia de vida con otras participantes.

Un referente del turismo

Las cholitas escaladoras se han convertido en un acontecimiento que resalta el turismo en Bolivia, porque además de llevar a los visitantes por sendas y caminos hacia paisajes místicos y andinos únicos, que sólo ellas y sus esposos conocen, proyectan una imagen positiva del montañismo del país hacia el mundo.

Por ello, dice Domitila, merecen ser apoyadas por las instituciones gubernamentales como el Ministerio de Culturas y Turismo y otras empresas nacionales que podrían financiar sus equipos de escalar, ya que no cuentan con propios. La mayoría de las cholitas empezaron esta indescriptible experiencia acompañando a sus esposos guías de montaña.

La Asociación Andina de Promotores de Turismo en Aventura y Montaña, de la que ellas son parte, hizo llegar varias notas formales a las instituciones del Gobierno y empresas pidiendo ayuda económica para conquistar más montañas, cada vez con mayor exigencia y altura, pero no recibieron respuesta.

Hace falta diseñar nuevas políticas que incrementen el turismo interno, potenciar la marca país fuera de nuestras fronteras y fomentar la labor de estas mujeres, de sus esposos y de los promotores del turismo de aventura capacitándolos y, sobre todo, consolidando alianzas estratégicas.

Página Siete