martes, 24 de julio de 2012

La chola paceña, símbolo del mestizaje boliviano

Una Ordenanza Municipal reconoce la identidad de la mujer de pollera.

“La mujer de pollera es la identidad del pueblo paceño. Heredera del mestizaje, voluntariosa, incisiva en su parla cotidiana y melosa cuando tiene interés de obtener algo, es el alma de su hogar y en quien radica la economía de su familia”.

Es la expresión del historiador Antonio Paredes Candia, en su libro “La Chola Boliviana”.

Durante el siglo XVIII, las mestizas ya lucían una vestimenta que las distinguía de otros estamentos sociales.

Ellas acostumbraban a usar ropas confeccionadas con base en sedas y terciopelos que consistían en pollera, manta, sombrero, jubón ajustado y botas, atuendos que se caracterizaron por el lujo, colorido y elegancia, lo que le valió el nombre de “chula”, en señal de admiración o de desdén por parte de los europeos.

La chola paceña. El investigador Gonzalo Íñiguez señala que el origen de la vestimenta de la chola se remonta al siglo XVIII, tiempo en que se suscitaron las rebeliones de los caudillos Amaru y Katari. “La Corona, a manera de castigo, prohibió a los indígenas el uso de su vestimenta originaria, ordenando lo siguiente: 'Se prohíbe el uso de la vestimenta que pudiera traer memoria a tiempos incaicos'. Desde ese momento la mujer indígena y mestiza usó pollera, blusa, manta y sombrero”.

A inicios del siglo XIX, la chola paceña modificó su vestimenta, haciéndola más elegante. Se acogió en diseños europeos, como las botas de media caña y el sombrero borsalino.

“La chola sufrió discriminación y pese al intento de su marginación en las sociedades, su identidad se ha mantenido intacta hasta nuestros días”.

David Mendoza / SOCIÓLOGO

Antonio Paredes Candia señala en su libro "la chola boliviana" que la palabra chola proviene del español "chulo", ayudante del torero.

El sociólogo David Mendoza destacó que la mujer de pollera rompió esquemas al ingresar al campo político en la década de los 90 con Remedios Loza, hecho que marcó la apertura de la chola hacia otros campos, desde el económico hasta el académico.

“Actualmente hay varias cholitas estudiando en diferentes universidades e incluso en cursos de postgrado, otras trabajan en medios de comunicación y entidades financieras“.

Mendoza indicó que, pese a la discriminación que sufrió la chola paceña, además del intento de marginación, su identidad se mantuvo intacta.

“La mujer de pollera se ha convertido en un icono, sinónimo de lucha en diversos espacios en donde busca un reconocimiento y proyección social”.

Ël investigador destacó que la participación de este personaje en las fiestas folclóricas se fortaleció en los últimos años, ya que años antes su presencia “era casi invisible”.

La chola estilizada. La vestimenta original de la chola sufrió algunos cambios, según las tendencias de moda, si antes se usaba el sombrero borsalino de color blanco y en copa alta, ahora se utiliza en copas medianas y de color oscuro, los zapatos ya no tienen plataformas altas ni las polleras son cortas.

2 mantas usaba la mujer de pollera en 1800, la primera confeccionada con lana de vicuña y la otra con seda, traída desde Alemania.

Una ordenanza municipal reconoce la identidad de la chola paceña y su aporte personal en diferentes actividades del quehacer de La mujer de pollera en la ciudad.

“La chola paceña es mujer que unifica sus cualidades, por ejemplo en su capacidad increíble para el trabajo, en su temperamento”.

Antonio Paredes Candia / ESCRITOR

La Prensa

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