jueves, 11 de enero de 2018

Crónica de una cholita humilde y elegante

La Paz, 11 de enero.- Portando decenas de ramos de flores y recordando sus proezas, el pasado sábado 6 de enero fue enterrada Polonia Flores Mendoza, conocida también como “La Pola”, en uno de los nichos del Cementerio General de La Paz.

La mujer que festejo en febrero de 2017 su último cumpleaños, era conocida por su honestidad y fuerza para afrontar los problemas y ayudar a la gente.

Apolonia no intimidaba, pero detrás de su pollera, manta de fina seda y su sombrero borsalino, era especialista en buscar a sus víctimas en sucursales de entidades financieras, los “marcaba” y daba la señal para atracarlos.

Aunque también, en épocas de “vacas flacas”, atacaba en barrios céntricos para poder mantener a su familia.

AVEZADA

Algunos de sus familiares recuerdan que Polonia Flores no era una santa y debido a ello se convirtió en una avezada mujer que comenzó a marcar su territorio. Muchos no recuerdan quien la transformó así, pero varios dicen que fue víctima de la vida, donde el machismo y la impunidad la convirtieron en una “delincuente”, aunque otro tanto desconocía su verdadera faceta como mujer.

Los ex directores de las FELCC, la recuerdan como una mujer conflictiva y “muy peligrosa”, ya que incluso lideró una banda de “Banqueros” (gente que se dedicaba a asaltar a clientes de entidades fianacieras), comentó el exsubcomandante de Policía, general Rosalio Álvarez.

Pero en el mundo del hampa, es donde más la recordaron y sintieron su partida, aunque hubo grupos --como el de “La Tayson”-- que se alegró con su partida al más allá.

INICIÓ SU DOMINIO EN LOS BARES

La elegante mujer de pollera, comenzó su dominio en los bares, donde los hombres, al verla ingresar “temblaban” y las bebidas a su favor “llovían”.

Reynaldo C. recordó que cuando Polonia “entraba a un bar nadie podía negar invitarle un vaso con cerveza o de chuflay, había otros que le daban botellas y ello hacía que comparta con ellos por algunos minutos, a lo mucho 30”, recordó el hombre.

En cambio otros afirmaron que era complicado “contentarla” ya que después de comenzar a robar, se había convertido en una proxeneta de cuello blanco. “Era un amujer indomable, porque su primer pareja fue un hombre de mucho peso”, dijo otro de sus conocidos que caminó junto a ella por varios años, recordando que una de sus parejas estuvo en la cárcel de San Pedro por muchos años y era el “señor de los atracos”.

LAS "ACERAS DEL AMOR"

Su territorio fue creciendo y este se extendió hasta la plaza Johnn F. Kenendy, donde el dominio de la prostitución le redituó grandes ganancias.

Las “aceras del amor” eran sus dominios y su poder como la “Mamá Grande” estaba en pleno ascenso.

Pero al mismo tiempo se estaban formando sus rivales, entre ellas “La Tayson”, quien había seguido sus pasos y se había convertido en la piedra en su zapato.

Ese hecho hizo que en la década de los ochenta y noventa, Polonia cuente con varios hombres, una especie de sicarios que hacían el trabajo sucio, y otro de “campana”, avisando todo lo que ocurría en su área de operaciones.

Debido a ello Polonia Flores tuvo que matar a una mujer, una trabajadora sexual, que se negaba a cumplir sus órdenes y se había aliado a otro bando de las denominadas “rebeldes sin causa” que tras su muerte fueron expulsadas del sector y en algunos casos explotadas.

Ese crimen, al margen de varios otros que tiene en sus antecedentes policiales, marcó su vida, ya que estuvo recluida por varios años en la cárcel de mujeres, donde se fortaleció mucho más y después de obtener su libertad comenzó a “limpiar” diversos sectores donde habían pretendido consolidar a nuevos grupos. Está encarnizada lucha por el poder la volvió a enfrentar con “La Tayson” y “La Chulla”, dos mujeres que también habían aprendido a sobrevivir en el mundo de la delincuencia.

EN LAS GRADAS DE LA IGLESIA

Otro hecho que marcí su supremacía y fue determinante para ser la “Mamá Grande” fue cuando le cortó a un pretendiente su miembro viril en plena grada de la Iglesia San Sebastián, frente a la plaza Alonso de Mendoza.

Sobre ese hecho hay diversas versiones, pero el más aproximado es que el hombre, tras invitarle varias cervezas a “La Pola”, intentó pasarse de listo y embriagado por su machismo la denigró.

La “Mamá Grande” tras ser humillada salió con el hombre a continuar tomando en los “calentaditos”, sector de la plaza Alonso de Mendoza donde existía la venta del famoso brebaje “té con té”. Después de consumir algunas botellas “La Pola” se dirigió con el hombre hasta el atrio de la iglesia y fue allí donde la atacó y cortó el pene, dejando malherido al “Don Juan” que hacía unas cuatro horas pavoneaba de su virilidad, afirmó Graciela, una mujer que había vivido junto a la “Mamá Grande” en las frígidas calles de la Churubamba y Buenos aires.

Debido a el hecho de sangre fue devuelta a la cárcel de mujeres y desde ahí comenzó a manejar varios de sus negocios, el tráfico de mujeres, los robos y el cobro de dietas a organizaciones criminales “menores” por uso de territorio.

Así su imagen delictiva creció y era respetada en el mundo del hampa, pero a la vez odiada por sus rivales que siguieron su pasos y disputaban parte de la torta, cometiendo los mismos delitos, trata y tráfico de adolescentes, control del microtráfico de drogas, robos y otros.

ENTRABA Y SALÍA

Debido a su vida llena de conflictos, entrar y salir de la Policía era común para ella y muchas veces los investigadores la dejaban porque sus ocasionales víctimas abandonaban el caso.

Entraba vestida de azul, pero salía de color rosado y con una amplia sonrisa, despidiéndose de los investigadores que la habían capturado.

“A veces era un perjuicio el atraparla, la traíamos hasta dependencias policiales, pero no había parte contraria. Los fiscales la dejaban libre porque no había parte contraria y contaban con un experimentads abogado”, comentó uno de los investigadores de la División Delitos contra la Propiedad.

AMABLE Y CONFIABLE

Pero los familiares de Polonia Flores Mendoza, quienes dejaron a un lado su turbulenta vida, contaron que “La Pola” era amable y muy confiable y que el amor de su vida, eran sus hijos, cuatro mujeres y dos varones, entre ellos sus nietos. Era un secreto a voces su vida, pero nadie le reclamó y debido a ello --en los últimos diez años—le dio un giro a su vida. Dedicándose a la actividad gremial, pero por la noches se convertía en una aguerrida guerrera.

Su último conflicto grande, donde volvió a demostrar quien manda en el área central de La Paz, fue contra “La Tayson” quien se había convertido en un mujer déspota y explotaba hasta los pobres, se conoció.

Una de las comerciantes contó a Casos Policiales que: “La Pola se enteró que La Tayson estaba abusando de los muchachos y fue en su busca, se encontraron frente a frente y otra vez le sentó la mano. Como madre de familia y mujer era muy buena y nunca hizo faltar comida en su casa, incluso ayudó a los chicos, cleferos y monreros, para que salgan adelante y dejen de lado esta vida (delictiva), pero pocos le hicieron caso y otros murieron antes que ella”.

AL PIE DEL CAÑÓN

Pero su vida de antaño jamás pudo dejar de lado y por ahora era dueña y señora del Nudo Vita, donde uno de sus hijos, Edgar, cayó en flagrancia por agresión cuando estaba ella.Y constantemente era plagiada por los policías, dicen los jóvenes del lugar, y perseguida.

Por ello decidió viajar hasta Santa Cruz, donde tenía otro grupo y después volvió a La Paz, donde era buscada tras la caída de “La Tyson” para despedirse de su familia.

Recibió el año nuevo en un centro hospitalario, donde se reunió con sus mejores amigas y se despidió de todas sus afiliadas, dejando su trono vacío.

Los jefes de la Policía, quienes conocieron a Polonia Flores Mendoza, dicen que cuando se proponía algo lo lograba, y que por ello logró salir en más de cuatro ocasiones de la cárcel, pese a los delitos que cometió, asesinato, robo, lesiones y trata y tráfico.

En cambio sus familiares afirmaron que era una mujer de carácter fuerte y solidaria con la gente de su gremio, las poncheras de la 16 de Julio, con quienes compartió sus últimos años.

Tras su muerte muy pocos quieren hablar de la “Mamá Grande”, quien escribió su vida con sufrimiento y sangre, y desterró el machismo de su territorio.

Ahora, se dice en el mundo del hampa, que es la nueva santa del sector por su elegancia y diplomacia para encarar la vida.

Las frases

"Era una mujer muy peligrosa y con muchos antecedentes en su contra, incluso peleó por mantener un puesto".

General Rosalio Álvarez

"Fue una ejemplar madre y hermana. siempre luchó por sus hijos, aunque se lo reproche la familia".

Hermana de Polonia Flores

Fuente: El Alteño

No hay comentarios:

Publicar un comentario